La Iglesia Adventista del Séptimo Día en el municipio de Bartolomé Masó continúa consolidando su compromiso social y espiritual con la comunidad a través de acciones concretas de amor y servicio al prójimo. Un ejemplo reciente es cómo la Iglesia Adventista de Bartolomé Masó impacta a su comunidad con donaciones de sangre y trabajo comunitario, demostrando así su vocación de servicio.

Hace solo unas semanas, la congregación lideró con éxito una jornada solidaria de donación voluntaria de sangre. Además, la iniciativa logró movilizar a 50 donantes. Este fue un valioso aporte destinado a salvar vidas y apoyar al sistema de salud local en momentos de alta necesidad. Por ello, esta actividad fue recibida con profundo agradecimiento tanto por las autoridades médicas como por los habitantes del territorio.
Lejos de detener su marcha, los miembros de la iglesia volvieron a unirse este martes en una nueva jornada de impacto social. En esta ocasión, se organizaron para realizar un trabajo voluntario de limpieza y embellecimiento en el parque principal de Bartolomé Masó.

Equipados con herramientas de jardinería, escobas y mucho entusiasmo, niños, jóvenes y adultos trabajaron codo a codo para sanear las áreas verdes. Asimismo, recogieron desechos y devolvieron el brillo a este importante espacio de esparcimiento familiar.
Para la comunidad adventista local, estas actividades no son hechos aislados, sino la expresión práctica del mensaje de esperanza y compasión que promueven. Con estas acciones, la Iglesia en Bartolomé Masó demuestra una vez más que la fe trasciende las paredes del templo. Así, la fe se convierte en un motor de cambio y bienestar para todos.